¡¡¡¡¡TODAS QUIEREN UNA!!!!!
¡Y los niños ni se diga!
A esta lapicera decidí bautizarla como "caramelo" por los colores y la forma que da una vez terminada; es sencilla de hacer, pero jamás me atrevería a tildarla de "simple".
Los materiales son de lo más común:- 12 cierres de plástico de 25 cm.
- 2 botones grandes.
- Hilo, aguja y tijeras.
- 50 cm de hilaza o listón delgado.
- Pegamento.
- Encendedor o vela
- Maquina de coser (opcional)
El primer paso es elegir el espectro de colores que utilizaremos, pues este es el verdadero secreto del impacto del proyecto.
En esta ocasión, yo no tuve muchas opciones de elección, ya que la lapicera es para un niño y la quiere con los colores de su equipo de fútbol favorito.
El siguiente paso es unir los cierres juntos de manera que formemos un lienzo, que terminaremos cerrando en forma de tubo.
En este paso, el uso de la maquina de coser es opcional, ya que, como se debe coser a ras de las orillas de los cierres, muchas veces los prensatelas de las máquinas de coser no lo permiten, así que, el método de unión de los cierres es opcional.
Tampoco acostumbro unir las piezas con alfileres antes de coserlas, pero puede ser una buena opción antes de pasar la costura definitiva.
Sólo asegúrate de que al terminar, no queden espacios en donde alguno de los cierres se mueva y queden huecos en el cuerpo de la lapicera.
También pueden jugar con la dirección de las cremalleras, ya sea todas para un lado o una para un lado y otra para el otro...
Una vez formado el tubo de cierres, sólo queda unir las orillas, esta es la parte más difícil del proyecto, pues requiere de paciencia para que los acabados queden prolijos.
Yo inicio uniendo (con aguja e hilo) la parte del fondo, lo más cerca posible de los topes metálicos y trato de unirlos lo más cerca posible. Al final, el exceso de cierre se recorta y se quema para evitar que se deshilachen las puntas.
Continúo cerrando los topes superiores de las, cremalleras... una a la vez, para después unirlas, de la misma manera que con el tope inferior.
Esto es mucho más fácil de lograr si se abren todos los cierres, se recorta el exceso en diagonal y se quema en cada punta unida y luego se procede a unir las puntas sueltas.
Para rematar, ya solo falta coser con la hilaza o el listón el par de botones en sendas puntas de la lapicera, tanto para evitar que se vean las uniones, como para darle un toque extra de decoración.
Y como punto adicional, acostumbro ponerle un parche circular en el interior a cada punta, pegado con silicón caliente; ésto es para evitar que se vean las uniones y así darle un toque más prolijo al acabado interior.



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